PRESENTACIÓN:

En este mundo de prisas, de objetos en series y de impaciencia, la vocación artesana es casi una bendición para quien la posee. Guiada por un deseo de parar la premura que nos hace vivir sin pensar, hace 12 años comencé a crear, con mis manos, muñecas de porcelana. La fortuna quiso que encontrara a Teresa, una maestra de los hilos y las telas, que calzó y vistió a mis niñas desnudas con tanta delicadeza como sabiduría.
 
De esa unión inesperada, nació El Taller de Belisa, un lugar bonito dedicado en exclusiva a la creación de piezas a la escala 1/12. Un mundo cuyo motor es la infancia, sin edad definida. Bebés, niños y niñas de 2, 4, 10 años. No importa. Todos tienen un rinconcito con su nombre en el Taller de Belisa.
 
Nuestras muñecas son únicas, porque una artesana nunca hace dos piezas iguales. Nos sentimos felices de dotar a cada una de nuestras creaciones de una identidad especial, propia, inherente a ella. Y así lo plasmamos en su pelo, en su traje, en todo lo que la rodea y la conforma. El amor que le profesamos
a la tarea también contribuye a ello.
 
Hace cinco años fui madre por primera vez. Mi hijo Álvaro abrió mi mirada al mundo de una forma insospechada. Descubriendo día a día sus necesidades, comprendí que nuestras muñecas no bastaban, que nuestro trabajo estaba incompleto y que  debíamos ponernos manos a la obra para ofrecer, a quien lo quisiera, todo lo que necesita cualquier niño o niña para crecer feliz y lleno de vida.
 
Este impulso, el cambio de perspectiva y nuestras ganas de mejorar como personas y como artesanas, nos lanzaron a Teresa y a mí a inaugurar una nueva línea de trabajo, un camino que nos lleva a la creación de complementos y juguetes para que los más pequeños de la casa puedan jugar a placer: carritos, cunitas, cochecitos, baúles y una larga lista de objetos especiales y diferentes. Sin olvidar nunca a los más tiernos de nuestras vidas, los bebés, para los que creamos chupetes, biberones, cuberterías y vajillas... detalles irrepetibles que podrán conservar siempre como un bello recuerdo de sus primeros días.
 
Ésta es la historia del Taller de Belisa. La historia de Isabel y Teresa. La historia de una ilusión que se fortalece conforme pasan los años y madura.
 
Esperamos que disfrutéis de la visita a nuestra página. Tanto como nosotras lo hacemos realizando nuestro trabajo.
 
Hasta pronto

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